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Empire no tardó en destacar. Con tablas diseñadas para todos —desde el rider profesional hasta el niño que juega en la orilla—, la marca se convirtió en sinónimo de versatilidad y resistencia. Su alianza con Andre Botha, el sudafricano dos veces campeón mundial, elevó el prestigio de Empire: sus pro-models se convirtieron en referencia para surfear olas pesadas como Pipeline y Teahupo’o
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