top of page

En 2001, en las calles de Los Ángeles, un joven skater llamado Torey Pudwill tenía una idea simple pero poderosa: crear una marca de grip tape que fuera tan creativa como funcional. Así nació Grizzly Griptape, primero como un proyecto casero —con un logo de oso recortado a mano— y luego como una revolución silenciosa en el mundo del skate.
Torey empezó vendiendo grips desde su mochila, en los skateparks, con el carisma de quien cree en lo que hace.
bottom of page





