top of page

En 1978, en plena efervescencia del skate californiano, dos fuerzas opuestas se unieron para cambiar la historia: George Powell, ingeniero de Stanford obsesionado con la innovación, y Stacy Peralta, skater profesional con visión cinematográfica y sensibilidad callejera. Juntos fundaron Powell Peralta, una marca que no solo fabricaba tablas—fabricaba mitología.
bottom of page


















