top of page

En el corazón del Nueva York de los años 90, un joven skater llamado Brian Petrie trabajaba en la tienda PSNY Skateshop mientras soñaba con algo más que simples trucos y tablas convencionales. Su pasión lo llevó a experimentar con materiales poco comunes: comenzó moldeando snowboards rotos en pequeñas tablas de slalom y carving, descubriendo una sensación de velocidad y fluidez que lo obsesionó.
bottom of page





